Un padre y su hijo están siendo investigados por abigeato, acusados de haber robado una vaca de la estancia de sus vecinos y luego haberla faenado en un terreno de su propiedad. La Policía los interceptó cuando se retiraban del lugar con 250 kilos de carne vacuna, el cuero del animal y herramientas de faena. La Justicia dispuso medidas de coerción de menor intensidad por tres meses.
Condenan a padre e hijo a tres años de condicional por el delito de abigeatoEl caso empezó el 23 de septiembre, cuando personal de la División de Delitos Rurales y Anticuatrerismo de San Pedro de Colalao realizaba un recorrido preventivo por la zona de la Estancia El Molino Zárate Sur, perteneciente a Raúl Antonio Chebaia y a Santiago Chebaia. Los efectivos observaron una vaca atada en un campo lindero que presentaba características similares a las del ganado de la familia Chebaia. Si bien no intervinieron en ese momento, tomaron fotografías del animal.
Enjuiciarán a padre e hijo por abigeato agravadoA la mañana siguiente, Santiago se presentó en la dependencia policial para denunciar que le habían robado una vaca. Los uniformados sospecharon que podía tratarse del animal que habían visto el día anterior por lo que decidieron realizar un nuevo recorrido por la zona.
Los policías realizaron un nuevo recorrido en la zona y mientras circulaban por un camino vecinal, interceptaron a dos automóviles que se retiraban de las inmediaciones de la estancia. Uno era conducido por Guillermo Rolando Cruz mientras el otro era manejado por su hijo, Carlos Marcelo Cruz. Al requisar los vehículos encontraron dos cuchillos carniceros, una sierra de mano y una chaira, además del cuero del vacuno y aproximadamente 250 kilos de carne. Inmediatamente ambos fueron aprehendidos.
Hipótesis fiscal
El caso está siendo investigado por la Fiscalía de Robos y Hurtos II, dirigida por Susana Cordisco. El auxiliar de fiscal Ignacio Matucci imputó a ambos por el delito de abigeato. En la presentación inial, Guillermo Cruz reveló que es empleado efectivo de la comuna de San Pedro de Colalao, pero indicó que hace un tiempo que estaba de licencia por padecer enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
Según la teoría del Ministerio Público Fiscal, durante el 23 de septiembre los acusados ingresaron a la Estancia El Molino Zárate Sur. Allí habrían sustraído una vaca joven de raza Bradford, de pelaje castaño y cara blanca, valuada en aproximadamente $3.000.000, y luego la trasladaron hasta un terreno de su propiedad en el paraje Agua Rosada y la descuartizaron con herramientas de faena.
Matucci solicitó medidas de coerción de menor intensidad por el plazo de tres meses, pedido aceptado por el juez Alejandro Javier Tomas.
Esta semana, el defensor de los imputados, Jorge Fernando Pabón, habría presentado una oferta de suspensión de juicio a prueba. Carlos Marcelo Cruz se comprometió a realizar tareas comunitarias, mientras que su padre, Guillermo Rolando Cruz, ofreció una reparación económica para los damnificados y el pago de una multa equivalente al valor del animal sustraído. La propuesta aún debe ser evaluada por el Ministerio Público Fiscal, pero las víctimas adelantaron que no están conformes con el pedido de probation. “Vamos a buscar que se avance en la investigación y que nuevamente haya una condena ejemplar. Chebaia no es un improvisado, se dedica a la cría de vacas y está involucrado con la producción de carne y leche hace muchísimos años”, sostuvo el abogado de la familia damnificada, Arturo Forenza.
Falta de recursos
En 2024, el querellante y Chebaia lograron que se condenara a tres años de condicional a sus vecinos Eduardo Alfredo Isa Massa y a Eduardo Mohamed Isa Massa por haber sustraido de su propiedad cinco terneros y un toro raza Bradford. El fallo fue celebrado dentro de la comunidad rural debido a que no es habitual esclarecer este tipo de delitos. “El abigeato es una plaga y un flagelo que se sufre en toda la provincia”, señaló.
Para el profesional es importante trabajar en una política de Estado que le permita a la Policía poder enfrentar esta actividad. “En este caso la Policía de Delitos Rurales trabajó con mucha rapidez y profesionalismo a pesar de que el animal ya había sido faenado; pero no siempre pasa. La mayoría de los casos de abigeato se producen en zonas alejadas, no sólo de la ciudad sino también lejos de las comisarías y comunas. Eso, sumado a la falta de recursos materiales y de caminos en condiciones para poder llegar a los lugares, dificultan mucho su trabajo. Es necesario que se proteja al campo y sus productores”, dijo Forenza.